Ruta por el Cerro del Espino

 

Distancia: 17,24 km

Desnivel acumulado de subida: 1.025 metros

Dificultad: Moderada.

Tipo: Circular

Caminantes: Alberto, David, Iker y Ángel

Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5853994

A las 8:30 nos habíamos citado en El Patio para, después del cortado mañanero, realizar desde la Erilla la subida al Cerro del Espino.

El día comenzó lloviznando, pero confiamos en Maldonado, que decía que a partir de las 10 se despejaba y acertamos de pleno, mañana ideal con buena temperatura; el único hándicap meteorológico fue el fuerte viento que soplaba por las crestas, pero lo salvamos fácilmente enfundándonos los chubasqueros.

Sobre las 9:15 llegamos con el coche a La Erilla y tras coger las mochilas y prepararnos nos pusimos en camino.

Tomamos la senda que parte desde aquí hasta llegar a la Fuente de La Teja, donde continuamos por la izquierda y salimos a la pista, que la tomamos a la derecha.

Tras caminar unos metros por la pista estamos atentos para coger un sendero que sale a la izquierda, marcado como ‘Sendero’.  Se trata de la senda de Las Carboneras, por la que antiguamente se bajaba el carbón para el uso cotidiano.

La cosa se pone cuesta arriba, y Lapi impone un ritmo constante difícil de seguir.  De vez en cuando hacemos reunión y echamos un trago de la bota de vino, mmmm, que rico…

Tras aproximadamente 45 minutos de subida, llegaremos a la cresta y aquí ya seguiremos las instrucciones del GPS de Iker, para seguir el camino hacia nuestro objetivo.  El paisaje es muy abrupto y vamos abriéndonos paso entre las rocas, realizando incluso alguna pequeña trepada.  Poco a poco le vamos cogiendo el gustillo.

Un poco antes de coronar, nos encontramos un cado refugiado del viento donde paramos a almorzar, y otra vez todo ello regado con vino, mmmm, que rico…

Tras unos 20 minutos, continuamos la marcha, siguiendo de nuevo las indicaciones del GPS.  Al poco, coronamos en el punto más alto de nuestra ruta de hoy (1.188 metros).  Tras hacer las fotos pertinentes continuamos la marcha.

A partir de aquí la idea era llegar hasta el Collado del Tío Francisco y hacer el camino de vuelta por la senda del Mosomero, pero tras descender unos 200 metros en altura y unos 20 minutos andando nos encontramos con la inocentada del día:  Un cazador nos indica que justamente están haciendo batida por esa zona.  Decidimos no arriesgar y continuar por dónde hemos venido.  Reseñar que cuando iniciamos la ruta no había en ningún sitio señalizaciones de la batida, a la vuelta sí que las fuimos viendo.  Estas señales deberían ser colocadas a las 8 de la mañana, para que las vea todo el mundo antes de empezar a caminar.

Este imprevisto nos va a suponer hacer unos 4 km más de los planeados y unos cuantos metros más de desnivel.

Así pues, con resignación emprendemos el camino de vuelta otra vez hacia la cima del Cerro del Espino, por donde hemos venido.

Al llegar a cima, en lugar de volver cresteando, tomamos la senda que va hacia la parte de Cosuenda.  Lapi e Iker se echan a correr, parecen cabricas, y Alberto y yo nos lo tomamos con más tranquilidad, yo me veo rodando si me echo a correr por semejante costera…

Llegamos a un cortafuegos y hacia la izquierda seguimos por la senda, que es la misma por la que hemos subido y que nos dejará otra vez en la pista para volver a tomar la senda que nos llevará de nuevo a La Erilla.

A pesar del imprevisto con los cazadores y del cansancio, se puede decir que ha sido una buena mañana en buena compañía.  La repetiremos.

Iker, Alberto y Ángel al fondo.

Iker, Alberto y Ángel al fondo.

Alberto, Iker y Ángel

Alberto, Iker y Ángel

Por la senda del Valle del Amor

Por la senda del Valle del Amor

Vista desde la cresta

Vista desde la cresta

Lapi mirando el horizonte

Lapi mirando el horizonte

Iker y Alberto

Iker y Alberto

Viva el vino

Viva el vino

Que rico

Que rico

En la cima del Cerro del Espino. Iker, Lapi y Alberto

En la cima del Cerro del Espino. Iker, Lapi y Alberto

En la cima del Cerro del Espino.  Ángel, Lapi y Alberto

En la cima del Cerro del Espino. Ángel, Lapi y Alberto

Por las altura.  Lapi y Alberto

Por las altura. Lapi y Alberto

Pequeña trepada. Iker, Alberto y Ángel

Pequeña trepada. Iker, Alberto y Ángel

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MONCAYO (2.315m), subida invernal (cucharón)

14 de Diciembre de 2013.

Distancia: 10,15 km.

Altura máx.: 2.315 m.

Altura min.: 1.188 m.

Desnivel Acumulado de subida: 1.033 m

Dificultad: moderada.

Tipo: circular.

Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5798870

Excursionistas: Iker, José Luis, Daniel, Rubén y Jb.

Volvemos a nuestro querido Moncayo, y como siempre nos depara sorpresa, la de hoy es muy buena, un espectacular sol, y ¡¡¡ NI UNA GOTA DE VIENTO !!!, en los últimos años hemos subido dos o tres veces por año y ninguno recordamos un día tan espectacular, y menos en estas fechas, como el de este sábado.

Esperábamos subir más gente, pero las cenas navideñas y viajes pirenaicos, merman el grupo, no madrugamos mucho, la previsión para las primeras horas era muy nuboso, sumado a la falta de coordinación entre el coche que salió de Zaragoza y el de La Almunia, hizo que poco antes de las 10, estuviésemos preparados para comenzar la marcha desde la fuente de los friales y con el cielo ya despejado por completo.

El primer trozo boscoso hasta el santuario, combinaba zonas sin nieve, nieve escarchada y en las últimas rampas costra de hielo, no nos ponemos los crampones porque se avanza con facilidad, el calor aprieta y poco a poco nos vamos desprendiendo de capas.

En el santuario nos calzamos los crampones, la capa aún esta compacta y exceptuando algún trozo no nos hundimos demasiado. José Luis en este trozo va notando, que aún con doma previa, las botas que estrenaba realmente hoy en la montaña, le van a amargar un poco el día, protegimos un talón, pero la ampolla al final del día salió en el otro, es lo hay…

Una vez salimos del bosque, teniendo una visibilidad perfecta del circo, y referencias de gente por delante de nosotros y preguntando a alguno que ya bajaba, decidimos subir por el cucharón, evitando los canales de entre las piedras (ver foto). Mirásemos hacia donde mirásemos veíamos a gente hundiéndose por la alta temperatura. El hielo estaba bien compacto y fusionado, pero en zonas, dónde hay vegetación abajo te hundías con facilidad, eso ralentizo nuestra marcha, sumado a las pendiente de antes de la cima, Iker nos marcaba el camino, al final con buena distancia, y el resto avanzábamos a nuestra marcha, luchando con el pasito pa´lante, pasito pa´tras.

Aún con el sobreesfuerzo, mereció la pena, en la cima daban ganas de tumbarte a tomar el sol, no lo hicimos, almorzamos mientras charlamos con un grupo de veintitantos venidos de Valencia, comentándoles la suerte que habían tenido con el día. La curiosidad del día fue ver mochilas y cazadoras que llevaban un par del programa del Calleja, una de ellas había participado en uno de sus retos.

Elegimos bajar por el “zig-zag”, al ser zona sombría el hielo esta mucho más duro y en pocas zonas te hundías,  la huella no estaba muy clara, se nota que este año por ahora la gente sube y baja por el cucharón, bajamos sin poder evitar contemplar nuestra subida y comprobar lo diferente que se ve desde aquí o desde el principio del bosque.

Llegamos al santuario, con algún tropiezo sin consecuencias y con ganas de cerveza, bueno no todos, pero la parada fue obligada, ya que nos la habíamos “ganao”. Tras el repostaje bajamos hasta el coche, ahora sí que la etapa llega a su fin. No nos podíamos creer la maravilla de día que nos había hecho, aunque también nos hizo sufrir, pero la verdad es que el día nos salió redondo.

Hasta la próxima…

Primeros pasos

Primeros pasos

Iker

Iker

Saliendo del Santuario

Saliendo del Santuario

ruta

ruta

Iker abriendo camino y distancia

Iker abriendo camino y distancia

Poco a poco

Poco a poco

Rubén

Rubén

Saliendo al sol...hasta la rodilla

Saliendo al sol…hasta la rodilla

Decidiendo la ruta

Decidiendo la ruta

Revisión de talones

Revisión de talones